visto y no visto

2008 / Burgos / concurso "consulado joven" / equipamiento público / 3518 m2


El edificio se mantiene respetuoso ante el entorno físico adoptando como principal estrategia la del camuflaje diurno, de esta forma pasa prácticamente desapercibido al recubrirse mediante una neutra malla metálica. Por la noche todo lo contrario, se activa y se convierte en una atracción a través de la iluminación interna de color, de efecto semejante a la de las vidrieras de la catedral durante el día. Programáticamente se le da mayor protagonismo a la actividad desde lo versátil, diáfano y dinámico de los espacios y elementos dispuestos.

               


 


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